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En general, los hombres padecen más que las mujeres. Sin embargo, esta tendencia es contraria cuando las mujeres son menopáusicas.
En occidente, la presión sanguínea alta es la enfermedad más común y uno de los principales factores de riesgo cardiovasculares.

La edad, sexo herencia, dieta, peso, problemas de riñón, diabetes, colesterol, el fumar, el medicarse, estrés, el esfuerzo físico, la época del año o causas desconocidas pueden aumentar las posibilidades de desarrollar presión sanguínea alta. |
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La presión sanguínea alta en los ancianos
La presión sanguínea aumenta con la edad. Entre los ancianos, puede pasar que la presión sistólica aumente (>140 mmHg) mientras que la presión diastólica permanece normal (90 mmHg). Como cualquier otra forma de presión sanguínea alta, este cambio requiere de un tratamiento.
En edades superiores a 80, es preferible que la presión sanguínea esté a < 140/90 mmHg.
Presión sanguínea alta en mujeres embarazadas
Alerta! Las mujeres embarazadas están en riesgo de padecer reacciones hipertensas severas al final del embarazo. La presión sanguínea máxima acepable es 150/90 mmHg.
Algunas medidas preventivas
Presión sanguínea alta en diabéticos
Para diabéticos, la presión sanguínea no debe exceder 130/80 mmHg porque la presión sanguínea alta está a menudo asociada a riesgos arteriales, renales y otras complicaciones. |