Alimentación adecuada

 

Durante los primeros tres meses del embarazo, tu cuerpo experimenta importantes cambios hormonales. Todos los órganos de tu bebé se desarrollan durante ese periodo. El desarrollo del feto requiere de una dieta saludable y rica en vitaminas y minerales, especialmente frutas y verduras.

El desayuno

No obstante hay algunos aspectos desagradables del embarazo con los que hay que tratar. Durante las primeras 16 de embarazo dos de cada tres mujeres embarazadas pueden sufrir nauseas o vómitos. Estas molestias generalmente ocurren por la mañana antes de comer. Por lo tanto es importante que tomes el desayuno en la cama, mientras sientas náuseas, incluso después.

Divide tus comidas

Si sufres nauseas y vómito durante el día, es recomendable que repartas tus comidas a lo largo del día para tomar raciones más pequeñas pero con mayor frecuencia, de modo que tu estómago nunca este vacío. Por ejemplo toma seis porciones de comida rica en carbohidratos cada día (pasta, arroz y papas). No comas alimentos grasos y pesados. Los platos especiados son preferibles a los dulces. Aunque si sufres reflujo ácido, deberás evitar los platillos condimentados. Reduce el consumo de café al mínimo necesario y evita combinar lácteos con fruta. Por otro lado una taza de caldo de verduras puede ser muy beneficiosa para ti, sobre todo si siente cansancio. En muchos casos, los peores episodios de nauseas mejoran transcurridas de 6 a 12 semanas.

Antojo por la cebollas y los pepinillos

Cebollas y pepinillos: las mujeres embarazadas pueden consumir los frascos enteros de ellos. ¡Es un mito! Es verdad que durante el embarazo se afina el olfato y el gusto, y esto puede tener indudablemente una influencia en lo que comes. Pero en este caso, deberías de quitar cebollas del menú.

¿Debo comer por dos? ¡No!

Se dice que las mujeres embarazadas deben comer por dos, esto es un mito. Continua comiendo como de costumbre. Esto te permitirá regresar a tu peso inicial tras dar a luz. Si sufres vómitos y nauseas puedes perder peso al principio. Esto no es motivo de preocupación siempre y cuando no pierda más de dos kilos. En la etapa final del embarazo puedes tener ligera perdida de apetito, llegando a comer sólo en momentos puntuales, evitando las comidas abundantes ya que el feto comprime el estomago.

Comer bien ¡Si!

Evita la comida chatarra. Durante el embarazo, es importante incluir en la alimentación el consumo de col, calabaza, endivias y brócoli. Estos vegetales son ricos en antioxidantes y hierro. Una fuente natural de vitamina E, las nueces, fruta seca y aceite vegetal pueden ser consumidos en abundancia. Coma proteínas tales como carne, pescado o huevo todos los días. Para asegurar los niveles de calcio debe consumir leche. Para evitar el estreñimiento escoja una dieta rica en fibra, integrales, fruta con cáscara y legumbres.

Grasas permitidas

Se recomienda el consumo de una a dos raciones a la semana de pescado rico en ácidos grasos como: arenques, sardina, trucha o salmón, durante los tres últimos meses del embarazo. Estas variedades de pescado contienen ácido docosahexanoico (DHA), un componente esencial para el desarrollo del cerebro y la retina. Al final del embarazo, el cerebro del feto todavía no está totalmente desarrollado.

Vitaminas

Es importante poner atención al consumo de vitaminas y minerales, no solo para el bebé sino también para ti. A continuación encontraras un listado de vitaminas para su consideración.

Vitaminas

Ácido Fólico
Complejo Vitamínico B
Vitamina A y Betacaroteno
Vitamina C
Vitamina E
Vitamina D


Minerales

Hierro
Imprescindible para la formación de glóbulos rojos y para la oxigenación de las células.

Calcio
Para el desarrollo y mantenimiento de dientes y huesos sanos y fuertes, tanto en la madre como en el bebé.

Cobre
Estimula la circulación del oxígeno. En combinación con el zinc, el cobre estimula la formación del tejido conectivo cutáneo.

Selenio
Tiene un papel importante en la protección de las células.

Magnesio
Evita los calambres, una de las molestias asociadas al embarazo.